Ruth y Carlos

 

Si mi madre hubiera conocido la personalidad de Ruth hubiera dicho que son de esas mujeres “echás palante”, es decir, con una personalidad que tira hacia adelante con lo que sea. Supo ver enseguida tanto en la maquilladora (Mayte Lucas) como en mí que llevábamos ya un tiempo en esta profesión por lo que se dejó guiar en nuestros consejos sin peros y sin reparos, aportando ella también su granito de arena, quedando algunas fotos para mi humilde opinión espectaculares. Es la primera vez que hacía una fotografía a una novia  corriendo.

Carlos tiene un carácter más tranquilo, de hecho (espero que me perdone por contar esto) la novia apareció primero en la ceremonia y sentada tuvo que esperar todavía unos minutos. ¿Dónde estaba Carlos? Pues tranquilo charlando con los amigos.

Fue una boda civil, con pocos invitados que se celebró en la Huerta de Abajo en Chinchón. Darles las gracias por el trato que recibí tanto de ellos como de su familia. Años más tarde repitimos en un reportaje por el centro de Madrid. Era una postboda con mezcla de preboda sin pasar ni por una ni por otra. Por norma general una postoboda se hace después de la boda (no años después) vestidos de novios (no de civil, como yo digo) y sin los agobios del tiempo de una boda.  Y la preboda se realiza como un mes antes de la boda vestidos de civil.